Antes no me costaba nada hacer post sobre cualquier tipo de pensamiento que se me cruzara por la mente. Ahora como que me cuesta desprenderme de la idea de buscar referencias, citas, información verídica para hacer verídico mi saber, en especial cuando se trata de abordar la epistemología; Caballito de batalla de cuantos grandes filósofos que se hicieron trizas entre ellos como Popper y Adorno, o Chomsky y Skinner o Wittgenstein contra los del círculo de Viena. También sobre la idea ya obsoleta de la "ciencia verídica" y la actual postmodernidad donde se observa y se palpa escozor ante la idea de hablar sobre la ciencia desde una mirada filosófica o histórica.
Hay un fantasma que ronda en todas las esferas de la intelectualidad actual, quien acusa de ver por todos lados al monstruo positivista, pagando justos por "pecadores".
y que a veces recurre a lugares comunes tan patéticos dentro de su pragmatismo como hablar siempre de "los libros no siempre son lo más importante"
Pero eso no me interesa aclararlo, lo que me interesa ahora es abordar la notable evolución de las disciplinas más holistas, quienes actualmente atraviesan por un proceso histórico determinante a la hora de abordar la praxis y el espíritu de quienes hoy tratan de aplicar el conocimiento (cual sea) para ayudar a la población. La fonoaudiología, entonces, ¿es un ejemplo de paradigma científico?
¿que hace un conocedor basto de la física y de la biología aprendiendo linguística y antropología? ¿psicología cognitiva y musicoterapia? ¿biomedicina y salud pública (aunque muy poca por ahora)? ¿que es todo eso del enfoque biopsicosocial?
¡El fonoaudiólogo aplica constantemente en su quehacer clínico un montón de conocimientos procedentes de disciplinas que anteriormente no se podían ver ni en pintura!. La epistemología de cada una de ellas chocan dentro de su pretensión de validarse como ciencia (que a todo esto, es una pretensión para alcanzar cierta validez y hegemonía, lo cual suena tétrico), pero actualmente el fonoaudiólogo aprende a convivirlas y a aprovechar en ellas sus máximas potencialidades. Alguien me dirá "es una pega del siglo XXI", pero yo creo firmemente que no es así...
Si consideramos el abanico de disciplinas, antaño lejanas entre si y hoy aproximadas gracias a los adelantos científicos (y por supuesto, a la amplitud de miras que se ha venido desarrollando, a costa de grandes batallas académicas y sociales) que el acontecer fonoaudiológico ocupa dentro de su desarrollo y la comparáramos con otras disciplinas de la medicina y de las ciencias (cuales fueran) en general, notaríamos una particularidad al momento de distinguir una profunda base humanista dentro de la carrera. Pero no es la base humanista elemental, que a menudo se confunde como un simple cimiento fundamentado en la ética y en el mero aprendizaje para evitar volverse un tosco (o sea, llegar con más calidez al paciente) sino que son las disciplinas humanistas que lucharon su buen resto por ser reconocidas dentro del ámbito de la investigación gracias a la fragua de miles de investigadores, que pusieron en riesgo su reputación para poder romper de una vez por todas a los dogmas imperantes en la sociedad científica.
Y es por eso que la fonoaudiología es un ejemplo de nuevo paradigma por 2 razones:
1ro: Su sustento en los nuevos saberes que lucharon por competir en los programas de investigación (acordándome de Lakatos) y que hoy son cada día más reconocidos y aceptados.
...Aunque si fuera así, todas las demás disciplinas que han acordado una mayor enfoque "humanista" deberían ser mencionadas también, se perdería la particularidad de la que hablo. Pero...
2do: Su praxis, resultado de una constante evolución respecto al uso y dialéctica entre disciplinas dispares o con campos de investigación distantes entre si o hasta difusos.
¡Es en la praxis donde está la diferencia!. La praxis es la que otorga identidad a cada una de las disciplinas médicas. Un neurólogo no hace el mismo trabajo que un psiquiatra, así como esta última tiende a estar más intima a los poderes fácticos mientras los neurólogos últimamente han hecho de contraparte en su nucleo fuerte. Un fonoaudiólogo no actua de la misma manera que un psicopedagogo, a pesar de tener varias disciplinas fundamentales como base. A pesar de compartir el ideal de "box" repleto de juguetes, pelotas para pilates y legos.
Pero ojo, también puede ser un ejemplo de la especialización burocrática actual de las ciencias. (algo más acorde a lo que dirían Adorno y Marcuse). El nuevo profesional de la salud, más preparado para introducirse en la sociedad a costa de convertirse en panopticano, en revelar la intimidad de la población y de ofrecer una mayor intromisión en aspectos que luego pueden pasar a ser escrutinados y considerados como patologías (como pasó con los chicos hiperactivos). En pasar a ser introductor de una nueva cultura foranea, que otorgue facilidades a la población bajo ciertos efectos colaterales ligados al rol jerárquico del profesional, al poder que concentra y al designio directivo de catalogar a los pacientes. Un ejemplo de eso es el "hablar bien y el hablar mal".
Todo eso representa un problema complejo que debería ser abordado, ¿como un fenómeno global en las ciencias? ¿como una particularidad pragmática? solo el tiempo lo dirá.
LINKS DE APOYO
(Resumen sobre la epistemología de Imre Lakatos)
http://www.slideshare.net/roxely/programa-de-investigacin-cientfica-imre-lakatos-presentation
miércoles, 1 de agosto de 2012
Fonoaudiología: Ejemplo Notable de Paradigma Científico.
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martes, 24 de julio de 2012
Uso y Desarrollo del Lenguaje en Diferentes Roles Sociales.
Hola a Tod@s.
No pretendo hacer un artículo sumamente específico, con tantas citas. Lo que si, estoy tratando de hacer una lista de los posibles escenarios donde el lenguaje demuestra un uso explícito y consolidado en el desarrollo de las personas y sus vidas. Existen muchísimos nichos sociales donde el lenguaje ocupa un rol fundamental en la inclusión de la gente, así como en diferentes aspectos de la vida social como el trabajo la educación y la salud.
No pretendo hacer un artículo sumamente específico, con tantas citas. Lo que si, estoy tratando de hacer una lista de los posibles escenarios donde el lenguaje demuestra un uso explícito y consolidado en el desarrollo de las personas y sus vidas. Existen muchísimos nichos sociales donde el lenguaje ocupa un rol fundamental en la inclusión de la gente, así como en diferentes aspectos de la vida social como el trabajo la educación y la salud.
Pero a mi juicio, no se le ha prestado mucha atención al desarrollo del lenguaje mismo en base a todos los obstáculos que las personas deben de sortear en su continua interacción con el ambiente y la sociedad. Hablar con estos términos se hace algo complejo, pero no por ello deja de ser motivo de investigación, considerando por ejemplo algunos factores. Voy a darles un ejemplo.
Piensen en un momento, en la gente que en un lugar cerrado como en un banco, le ocurre un percance donde es necesaria la ayuda de otra persona que conozca mejor el manejo de la situación. ¿a quien acudir? ¿como debo interactuar para solucionar el problema? ¿que tipo de discurso es el adecuado para expresar el problema eficazmente?. El trabajo también exige socialización con los colegas, con los jefes, con los profesionales anexos que garantizan la seguridad laboral o con las personas que atiendes. Estas mismas también interactuan para saber sobre el servicio, sobre quien lo ofrece, por cuanto, etc. Como se ve, un montón de procesos mentales se ponen en marcha para garantizar comunicación. Los hay en todos lados.
La moneda de cambio, entonces, será el lenguaje.
Pero hasta el momento yo se solamente que el lenguaje es un motor en toda esta historia., ¿es algo más que eso? Vamos a definir primero como se influencia la comunicación en base a los roles de la sociedad.
Van Dijk (2011) explica que la conversación y el texto son influenciados por factores adicionales a la construcción de los roles comunicativos dentro del discurso, siendo también partícipes otros roles sociales relacionados por ejemplo, a las relaciones profesionales, institucionales y organizacionales.
Hay que sacar a conclusión que dentro de todos entornos, existe socialización y por tanto, uso del lenguaje (en general). Por ello, parafraseo a Blanco (1981) quien aborda el estudio de la socialización desde una perspectiva interactivo-lingüística, cuyos procesos van dirigidos a la adquisición de mecanismos de comunicación que posibilitan el entendimiento, aprensión e interiorización de reglas necesarias para la supervivencia como ente social. Dando inclusive ejemplos de medios donde se desarrollan.
Entonces, si los continuos aprendizajes y manejo de las interacciones fruto de la socialización son además influenciadas por los distintos roles que las personas representan en ellos, entonces estamos ante mecanismos complejos que exigen un trabajo mental, que exigen la construcción de nuevos aprendizajes. El lenguaje entonces, también debe de nutrirse.
¿y el aprendizaje será el mismo en todas las situaciones? por supuesto que no, pero ¿que se gana analizando estas situaciones que parecen ser tan cotidianas?
Pues considerando también el lugar donde se desenvuelve la gente como posible responsable de diferentes usos y mal usos del lenguaje. Eso podría ayudar a enfocar más los tratamientos fonoaudiológicos, poniendo énfasis en el entorno donde las personas se desenvuelven, en la mejor identificación de las posibles causas de sus trastornos y en una mejor adecuación de las terapias dejando de considerar al paciente como un ente estático. Además de conocer más sobre los mecanismos biopsicosociales más cotidianos.
Referencias:
van Dijk, Teun. (2011). Sociedad y Discurso. (traducción de Elsa Ghio). Barcelona.: Gedisa.
Blanco, Amalio. (1981). Psicología Social del Lenguaje II: Socialización, Interacción y Grupalidad. Madrid.: Editorial de la Universidad Autónoma de Madrid.
miércoles, 27 de junio de 2012
Fonoaudiología y Amplitud de Mundo
Hace mucho tiempo, no sabía sobre que tema tratar para desarrollar el blog. Me venían muchas alternativas a la cabeza mientras decidía cual era la mejor para desarrollar ¡pero aquí estoy!.
Podría hablar ahora de la amplitud de mundo de los fonoaudiólogos en general. Una carrera como la nuestra exige saber mucho... ¡de muchos lugares a la vez!, dispares y normalmente nunca asociados en la vida cotidiana o en el común de la sociedad. ¿Quien por ejemplo pensó relacionar lingüística y física? ¿desde cuando aprender antropología es tan trascendental para una ciencia de la salud como la nuestra?
En si, el espectro de saberes de un fonoaudiólogo es increíblemente holista, más que en cualquier otra profesión. Generalmente, las fibras sensibles que tocamos caso por caso (como quien habla de cuerdas vocales) no podrían descubrirse de no ser por la pericia en el número de relaciones entre conceptos que hacemos. Mal que mal, estamos hablando del lenguaje, la "vedette" de todos los grandes pensadores del planeta y su trascendencia como elemento cultural abarca a todo el planeta. Sin embargo, lejos de hacer un halago renacentista sobre lo genial que es ser un sabelotodo, me gustaría exigir un poco más de heurística al fonoaudiólogo en general, que termina dejando de lado el resto de las especialidades que aborda para dedicarse solo por entero a una, sabiendo que muchas veces hay lugares que por sus características geográficas y socioculturales, necesitan profesionales que puedan cubrir una alta cuota de necesidades. Las ciudades del sur de Chile son un ejemplo.
El saber adaptarse a los contextos, no es mera pragmática.
Hablar de amplitud de mundo, requiere de un esfuerzo y de una lucha diaria por estar constantemente rediseñando conceptos y formas de pensar, de abordar a la sociedad que requiere de los servicios sanitarios. Es menester hablar de las distintas problemáticas sociales que en nuestro país hacen un hincapié en ensañarse con la población desde términos comunicacionales. Las habilidades expresivas de millones de chilenos corren riesgos cada vez más grandes en un entorno competitivo y negligente, que va desplazando a las personas a sectores donde el desarrollo lingüístico va siendo mermado, atacado y muchas veces segregado, en una extraña mezcla de elementos educacionales y de salud. Tal problema le da de comer a un montón de coachs y psicólogos de autoayuda; la gente acude a "aprender a comunicarse" siendo un tópico postmoderno muy abordado... pero hay detalles que es preciso abordar para solucionar ese "problema", desde la propia praxis (aprender de libros en vez de esforzarse por inmiscuirse en sociedad) hasta términos más complejos que son de nuestra disciplina como el dominio de la pragmática o el sometimientos a enfermedades y trastornos de la comunicación, que requieren evaluación fonoaudiológica para recién comenzar un proceso de inclusión.
Fonoaudiología, al menos acá en Chile, también peca de "autista".
Como ciencia de la salud, estamos constantemente denunciando una relegación de nuestro rol en la sociedad, pero que no se condice mucho con la proactividad general que podría suponer un interés genuino de parte nuestra, de comenzar a recuperar el tiempo perdido. Hay mucha comodidad.
Es ahí donde entra de nuevo la fortaleza holística del profesional. Buscando el apoyo dentro de los diversos sectores y atreviéndose a sumergirse en contextos no lo suficientemente abordados dentro de la cultura y que requieren consideración. En otras palabras, aumentar las zonas de confort del fonoaudiólogo.
Un trabajo que exige, una vez más, en recurrir a las fortalezas y destrezas aprendidas.
Una labor que requiere valentía y proactividad para quien se atreva a sumergirse dentro de las necesidades no atendidas, a veces por años, de los vastos sectores sociales que se ven menospreciadas por las burocracias, en favor de otros aspectos que poco o nada que ver tienen con la salud, ni menos con la prevención. Hablar de la gente como problemática, eso sí, no merece holgura ni menos actitudes fetichistas o culpógenas. L@s fonoaudiólog@s por tanto, deben de cuidar toda actitud que pueda cosificar el trabajo y la dedicación social de quien ejerce la profesión. Recuerdo que mal que mal, muchos de quienes en su juventud (universitaria la mayoría de las veces) escupían al cielo sobre el rol social de las profesiones, hoy están trabajando relajadamente en los sectores elitistas de la salud. Sin ningún interés en desarrollar una conciencia de clase. Esa superficialidad hay que comprenderla a toda costa, no negarla ni menospreciarla, porque es la que al fin y al cabo puede absorbernos a nosotros el día de mañana.
Eso, (otra vez) también requiere auto-trabajo y dedicación, ampliar el mundo una vez más.
Ampliar el mundo de nuestras vocaciones, vale tanto la pena como luchar por reconocerlas.
Podría hablar ahora de la amplitud de mundo de los fonoaudiólogos en general. Una carrera como la nuestra exige saber mucho... ¡de muchos lugares a la vez!, dispares y normalmente nunca asociados en la vida cotidiana o en el común de la sociedad. ¿Quien por ejemplo pensó relacionar lingüística y física? ¿desde cuando aprender antropología es tan trascendental para una ciencia de la salud como la nuestra?
En si, el espectro de saberes de un fonoaudiólogo es increíblemente holista, más que en cualquier otra profesión. Generalmente, las fibras sensibles que tocamos caso por caso (como quien habla de cuerdas vocales) no podrían descubrirse de no ser por la pericia en el número de relaciones entre conceptos que hacemos. Mal que mal, estamos hablando del lenguaje, la "vedette" de todos los grandes pensadores del planeta y su trascendencia como elemento cultural abarca a todo el planeta. Sin embargo, lejos de hacer un halago renacentista sobre lo genial que es ser un sabelotodo, me gustaría exigir un poco más de heurística al fonoaudiólogo en general, que termina dejando de lado el resto de las especialidades que aborda para dedicarse solo por entero a una, sabiendo que muchas veces hay lugares que por sus características geográficas y socioculturales, necesitan profesionales que puedan cubrir una alta cuota de necesidades. Las ciudades del sur de Chile son un ejemplo.
El saber adaptarse a los contextos, no es mera pragmática.
Hablar de amplitud de mundo, requiere de un esfuerzo y de una lucha diaria por estar constantemente rediseñando conceptos y formas de pensar, de abordar a la sociedad que requiere de los servicios sanitarios. Es menester hablar de las distintas problemáticas sociales que en nuestro país hacen un hincapié en ensañarse con la población desde términos comunicacionales. Las habilidades expresivas de millones de chilenos corren riesgos cada vez más grandes en un entorno competitivo y negligente, que va desplazando a las personas a sectores donde el desarrollo lingüístico va siendo mermado, atacado y muchas veces segregado, en una extraña mezcla de elementos educacionales y de salud. Tal problema le da de comer a un montón de coachs y psicólogos de autoayuda; la gente acude a "aprender a comunicarse" siendo un tópico postmoderno muy abordado... pero hay detalles que es preciso abordar para solucionar ese "problema", desde la propia praxis (aprender de libros en vez de esforzarse por inmiscuirse en sociedad) hasta términos más complejos que son de nuestra disciplina como el dominio de la pragmática o el sometimientos a enfermedades y trastornos de la comunicación, que requieren evaluación fonoaudiológica para recién comenzar un proceso de inclusión.
Fonoaudiología, al menos acá en Chile, también peca de "autista".
Como ciencia de la salud, estamos constantemente denunciando una relegación de nuestro rol en la sociedad, pero que no se condice mucho con la proactividad general que podría suponer un interés genuino de parte nuestra, de comenzar a recuperar el tiempo perdido. Hay mucha comodidad.
Es ahí donde entra de nuevo la fortaleza holística del profesional. Buscando el apoyo dentro de los diversos sectores y atreviéndose a sumergirse en contextos no lo suficientemente abordados dentro de la cultura y que requieren consideración. En otras palabras, aumentar las zonas de confort del fonoaudiólogo.
Un trabajo que exige, una vez más, en recurrir a las fortalezas y destrezas aprendidas.
Una labor que requiere valentía y proactividad para quien se atreva a sumergirse dentro de las necesidades no atendidas, a veces por años, de los vastos sectores sociales que se ven menospreciadas por las burocracias, en favor de otros aspectos que poco o nada que ver tienen con la salud, ni menos con la prevención. Hablar de la gente como problemática, eso sí, no merece holgura ni menos actitudes fetichistas o culpógenas. L@s fonoaudiólog@s por tanto, deben de cuidar toda actitud que pueda cosificar el trabajo y la dedicación social de quien ejerce la profesión. Recuerdo que mal que mal, muchos de quienes en su juventud (universitaria la mayoría de las veces) escupían al cielo sobre el rol social de las profesiones, hoy están trabajando relajadamente en los sectores elitistas de la salud. Sin ningún interés en desarrollar una conciencia de clase. Esa superficialidad hay que comprenderla a toda costa, no negarla ni menospreciarla, porque es la que al fin y al cabo puede absorbernos a nosotros el día de mañana.
Eso, (otra vez) también requiere auto-trabajo y dedicación, ampliar el mundo una vez más.
Ampliar el mundo de nuestras vocaciones, vale tanto la pena como luchar por reconocerlas.
martes, 15 de mayo de 2012
Manifiesto
Antes que todo, decir que por lo menos escribir sobre la disciplina que estudio era una necesidad muchas veces opacada por el tiempo, o mejor dicho, la mala distribución del tiempo. Hoy al menos pude sublimarla y espero con el tiempo pueda hacerla crecer.
El objetivo de este blog es relacionar el quehacer diario de un estudiante de fonoaudiología respecto a su incursión en la sociedad, donde poco a poco va dejando el ambiente positivista de la universidad tratando de deconstruir y pragmatizar la teoría; hacerla crecer en base a lo que le acontece a la gente. Bien puedo hacer esto en base a noticias, nuevos descubrimientos científicos, viejos refranes, o historias no contadas que puedo descubrir de diferentes maneras. No hay más fin que ampliar mi horizonte como persona y compartir ese enriquecimiento con quien lo quiera o quien lo necesite, para crecer también.
También pondré material didáctico o enlaces a materiales en internet que tengan que ver con la fonoaudiología, así con sus disciplinas hermanas como la psicopedagogía, la neurología o bien a ramos que el común de los estudiantes de fonoaudiología cursen y les resulte dificultoso saber donde conseguirla.
En si, yo quisiera nada mas demostrar, que con la fonoaudiología se puede descubrir y abrir caminos. Como medicina de la rehabilitación, como ciencia de la educación o como ciencia de la comunicación.
De ahora en adelante, a seguir trabajando.
El objetivo de este blog es relacionar el quehacer diario de un estudiante de fonoaudiología respecto a su incursión en la sociedad, donde poco a poco va dejando el ambiente positivista de la universidad tratando de deconstruir y pragmatizar la teoría; hacerla crecer en base a lo que le acontece a la gente. Bien puedo hacer esto en base a noticias, nuevos descubrimientos científicos, viejos refranes, o historias no contadas que puedo descubrir de diferentes maneras. No hay más fin que ampliar mi horizonte como persona y compartir ese enriquecimiento con quien lo quiera o quien lo necesite, para crecer también.
También pondré material didáctico o enlaces a materiales en internet que tengan que ver con la fonoaudiología, así con sus disciplinas hermanas como la psicopedagogía, la neurología o bien a ramos que el común de los estudiantes de fonoaudiología cursen y les resulte dificultoso saber donde conseguirla.
En si, yo quisiera nada mas demostrar, que con la fonoaudiología se puede descubrir y abrir caminos. Como medicina de la rehabilitación, como ciencia de la educación o como ciencia de la comunicación.
De ahora en adelante, a seguir trabajando.
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