sábado, 7 de marzo de 2015

Daniel Willingham y una Mirada Neurocientífica al Aprendizaje Escolar: ¿Por Qué Interesa a los Fonoaudiólogos?

Este verano no fue para nada desaprovechado y tuve el grato placer de leer sin ninguna presión impuesta por el tiempo o el estrés, a varios autores y teorías que me han abierto un poco más las cosas en cuanto a mi disciplina y también me reforzaron diversos saberes que felizmente fueron retroalimentados. Sobre esto, hace un par de años, Daniel Willingham (neurocientífico) lanzó un libro llamado "¿por qué a los niños no les gusta ir a la escuela?", título que en verdad no me llamó mucho la atención porque pensé que iba a ser como esos libros que se promocionan como "Best Sellers del New York Times", a veces más grandilocuentes que contundentes pero por un asunto de pereza (propio del verano), mi prejuicio bajó la guardia y en vez de encontrar otro típico manual de "como hacer" educacional encontré algo más ameno y que podría servirle a los demás para instruir a las personas a principios de la neurociencia y la cognición humana que muchas veces suenan demasiado complejos (y por tanto, aburren a largo plazo) para el público común.

Me llamó mucho la atención diversas cosas que a veces se mencionan en la facultad y que el libro explica sin un discurso rebuscado y que podrían adosarse a nuestra labor. Haciendo una pequeña sinopsis general, el libro trata de como el aprendizaje ocurre en las escuelas, a veces sin que los profesores tengan conocimientos adecuados de la neurociencia del aprendizaje, demasiado anclados en lo curricular y no siendo lo suficientemente críticos con sus métodos pedagógicos cuando tratan de buscar ser creativos y sin embargo, lo que aprende el niño resulta distinto a la intención original del maestro. Sobre eso, el autor nos da un pequeño esquema de cómo funciona la memoria humana, reduciéndola en un principio a su componente de corto y largo plazo para luego expandirla, a su vez que explica que tiende a ser más fácil el aprendizaje concreto relacionado fundamentalmente a inputs sensoriales mientras que la reflexión es un camino más complejo y muchas veces demasiado agotador para el niño si solo depende de él. 

La verdad, es que tal aseveración juega también con una crítica a la forma en que se ha manejado el aprendizaje por competencias, al condenar el conocimiento fáctico en relación a las antiguas obras pedagógicas que abusaban de la mnemotecnia y en general, del aprendizaje "de memoria". Sin embargo, en el libro se demuestra que las competencias dependen fundamentalmente de la cultura general, y es esta quien colabora con el aprendizaje al relegarle carga a la información que se procesa en la memoria de trabajo para que pueda procesarla mejor. ¿cuantos trastornos y dificultades del aprendizaje radican en la memoria de trabajo? les suena el TEL? En un país como el nuestro donde las personas acusan tener poca cultura general (aunque no hay que ir tan lejos, dependiendo del tema en sí), el apoyo para que un niño con TEL se incluya en la escuela se ve reducido al hecho de que la forma de enseñar puede enfocarse demasiado en las funciones ejecutivas (donde él tiene más dificultades que los niños típicos) y también al hecho de que no puede verse retroalimentado en casa porque sus padres tampoco manejan o realizan actividades que aumentan la "cultura general" (que de ahora en adelante denominaremos "memoria declarativa") y por tanto, su background knowledge no crece lo suficiente para mitigar la falta de span en la memoria de trabajo. Una preocupación cultural por fomentar la cultura general en la población (como por ejemplo, fomentar el hábito lector) es crucial para favorecer el éxito escolar (y en este caso, también la inclusión). Aunque para otros tipos de aprendizaje que no dependen del conocimiento previo (insight, aprendizaje por asociación, modelaje, etc) se queda algo corto.

Willingham también continúa su narración explicando por ejemplo, en que momentos de la clase es apropiado realizar actividades disruptivas que inviten a prestar mayor atención al contenido poniendo como ejemplo diversas estrategias que fueron aplicadas y que, desafortunadamente, no lograron el objetivo esperado en los niños, continuando a su vez con un llamado a valorar la reflexión de los alumnos como método fundamental de consolidación de la información en la memorial además de también dar ejemplo de diversas formas de enseñanza que son mejor aprendidas que otras cuando el conocimiento que se trasmite es el mismo en todas ellas (como por ejemplo, el relato). Temas fundamentales que tocan tópicos como el discurso ampliado, el desarrollo del discurso en la infancia y otros tantos que el fonoaudiólogo debe dominar si su objetivo es estimular el lenguaje infantil en tanto este sea aprovechado por ellos para comunicarse y construir su propio aprendizaje.

Aun no he terminado por completo el libro pero de todas formas explica placenteramente todos estos temas sin provocarme aburrimiento. Que un libro logre eso es fundamental para que sea leído por completo y sus ideas aplicadas en el futuro, por lo que recomiendo su lectura para todo aquel que se esté iniciando en el mundo de las neurociencias cognitivas del aprendizaje